
No me gusta que cuestionen mis decisiones, más aún me atrevo a decir que lo que no me gusta es que hagan que yo las cuestione. Que se tambaleen mis cimientos, y que hagan que me replanteé determinadas cosas. Me molesta la gente que da por hecho ciertas cosas, que no se molesta en indagar, que creé que eres una conformista y que... desde su perspectiva has optado por la vía más fácil (que equivocados!). Odio las etiquetas y etiquetar, aunque lo cierto es que lo hacemos con demasiada facilidad, una aterradora facilidad. Me incomoda la gente que cuando te mira piensa "te falta vivir" o "te faltan experiencias", y que coño saben ellos!?. Detesto que hablen y que no hagan nada, yo no "lloro" si luego no pienso actuar. Me encantan las rarezas, pero odio mi debilidad hacia ellas. Y sí, tengo miedo, pero apechugo con mis decisiones y acepto las consecuenias, y ante la pregunta estás enamorada?¿, prefiero responder "paso palabra".